Pecorino Romano DOP: en Europa existe un queso bueno y típico por naturaleza
Nuestro país es la patria de las excelencias: culturales, artísticas y… gastronómicas! Son muchos los productos por los que somos reconocidos en Europa y en el mundo, y nuestro objetivo es defenderlos y valorizarlos de la mejor manera posible. Por eso el Consorcio para la tutela del queso Pecorino Romano DOP, cofinanciado por la Unión Europea, ha inaugurado un proyecto dirigido al mercado italiano y alemán para reforzar la notoriedad de los productos agroalimentarios europeos con denominación de origen protegida (DOP). El objetivo es aumentar la conciencia sobre las DOP de los quesos, en particular sobre una excelencia europea como el Pecorino Romano DOP.
Historia y curiosidades del Pecorino Romano DOP
En Europa existe un queso bueno y típico por naturaleza, que también tiene una tradición milenaria. El Pecorino Romano DOP tiene, de hecho, orígenes entre los más antiguos del mundo. Ya los antiguos romanos lo apreciaban, considerándolo el condimento ideal para los banquetes en los palacios imperiales. Su larga durabilidad lo hacía perfecto para las legiones romanas durante sus desplazamientos. Los soldados recibían una ración diaria de 27 gramos, que consumían con pan y sopa de espelta. Este queso, además de ser fácilmente digerible, devolvía fuerza y vigor a los legionarios cansados, actuando como una verdadera inyección de energía.
Las características
El Pecorino Romano es un queso de pasta dura y cocida, producido con leche fresca de oveja entera, exclusivamente de ganaderías de la zona de producción. Su sabor es aromático e inconfundible, ligeramente picante y salado. Una pieza de Pecorino Romano DOP varía en altura de 25 a 40 centímetros y puede llegar a pesar hasta 35 kilos. Cada pieza está marcada con el sello de origen y se madura durante al menos 5 u 8 meses, dependiendo de su destino para mesa o rallado. Una excelencia gastronómica italiana producida entre Lazio, Cerdeña y la provincia de Grosseto con la destreza del «quesero» y el «salador», figuras con siglos de experiencia. Un producto de calidad altísima, naturalmente libre de lactosa, merecedor de la certificación DOP.
El sello DOP
La denominación de origen protegida (DOP) es un sello que protege y garantiza la calidad de los alimentos con características cualitativas particulares vinculadas al territorio en el que se producen. Este sello es otorgado por la Unión Europea tras una rigurosa serie de verificaciones realizadas por un organismo de control independiente. El entorno geográfico y el capital humano crean una simbiosis que permite obtener un producto inimitable y no reproducible en otros contextos. El Pecorino Romano obtuvo el sello DOP en 1996, año en el que entró en vigor el reglamento de la Comunidad Europea (hoy Unión Europea); sin embargo, su indicación geográfica ya había sido reconocida en 1951 con la convención de Stresa.
Un proyecto sostenible
La cadena de producción del Pecorino Romano se extiende entre Cerdeña, Lazio y la Provincia de Grosseto, con empresas fuertemente vinculadas al contexto socioeconómico y ambiental que garantizan el cumplimiento de los objetivos de la Agenda 2030 como la protección del territorio y la biodiversidad, la conservación de las aguas internas, el aumento de la eficiencia hídrica y la protección del paisaje y del patrimonio cultural. El Consorcio de tutela ha iniciado un camino a favor de la sostenibilidad, valorizando y promoviendo la calidad del Pecorino Romano inspirándose en las directrices del Green Deal europeo. Cabe destacar en este sentido el proyecto SheepToShip LIFE, con el que se pretende reducir en un 20% las emisiones que alteran el clima. El Consorcio también ha sido socio de LIFE MAGIS, una marca ecológica que certifica la capacidad de una empresa para producir contaminando poco y respetando el medio ambiente.
Un proyecto sostenible en todos los aspectos, que no podía prescindir de la elección de gadgets en línea con los valores que se desean transmitir. Por eso, con la ayuda de iGreen Gadgets, se han realizado los cuadernos plantables, además de las famosas Lápices con semillas.